Algunos de los
términos que aprendí
en la película son: plaquetas, plasma, médula ósea, mitosis
de las células madre, núcleo, oxígeno y fibrina.

— Susana
estudiante de primaria

Células madre    Glóbulos rojos    Glóbulos blancos

Plaquetas    Plasma    Tipos de sangre

Todas las células de tu sangre se producen en tus huesos, dentro de la médula ósea.

La médula ósea se encuentra en los huesos.
La médula ósea parece una red de cuevas conectadas entre sí.
 
 
Las células madre se forman en la médula ósea.

La médula ósea parece una red de pequeñas cuevas comunicadas entre sí, similar a un panal de abejas. Dentro de la médula ósea se encuentran las células parentales llamadas células madre. Una célula madre puede dividirse a sí misma para crear una célula gemela. Este proceso de división es llamado mitosis. Por medio de la mitosis una célula madre puede seguir reproduciéndose en células idénticas.

Proceso de división celular llamado mitosis
 

Las células madre tienen la capacidad de convertirse en otros tipos de células sanguíneas, como los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. En el interior de las células hay una estructura llamada núcleo, la cual funciona de manera muy parecida a un programa de computadora.

Hace que la célula produzca una proteína especial llamada hemoglobina, la cual hace que los glóbulos rojos sean rojos y les da la habilidad de atraer y transportar oxígeno.
 
Después de que el glóbulo rojo se llena de hemoglobina, el núcleo ya ha cumplido su función y es expulsado de la célula. Entonces el glóbulo rojo maduro queda ligeramente aplastado en el medio, de los dos lados.
 
Ahora es cuando el glóbulo rojo sale de la médula ósea y empieza a circular en el torrente sanguíneo.
 
A través de la mitosis, las células madre también se pueden transformar en glóbulos blancos.
 
Los glóbulos blancos son una parte extremadamente importante del sistema inmunológico porque protegen al cuerpo de infecciones y enfermedades.
 
Las células madre también se transforman en plaquetas, las cuales son extremadamente importantes para ayudar a la sangre a coagularse cuando se produce un corte. La célula madre se convierte en una fábrica de células llamada megacariocito. Ésta es una célula muy grande con varios núcleos.
 
El megacariocito nunca sale de la médula ósea pero produce muchísimos fragmentos. Los fragmentos son en realidad plaquetas, pequeñas piezas de material celular o citoplasma. Ellas sí abandonan la médula ósea y circulan libremente en el torrente sanguíneo.
 
Además de producir constantemente todas las células de tu cuerpo, las células madre son muy importantes para la medicina y la investigación científica.
 
Las personas que necesitan un transplante de médula ósea porque tienen, por ejemplo, leucemia o cáncer, pueden recibir células madre nuevas de la médula ósea sana de un donante por medio de una transfusión. Cuando se hace un transplante de médula ósea, es sólo la parte líquida de ésta la que se dona, no el hueso. Se espera que con este tratamiento el cuerpo de la persona enferma comience a producir células sanguíneas sanas otra vez.